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La Coctelera

SOLARES. Una última revisión al edificio II

Estas propuestas de intervención vienen motivadas por mi preocupación, estética y conceptual, de la relación entre materia y tiempo. Hace varios años que mi pintura trata de reflejar aspectos y hechos entre la materia y el tiempo, reflejándose éstos en el deterioro de la materia que sufre grandes cambios a través de los años y del uso implícito que conlleva todo lo que nos rodea. La fisicidad de la pintura siempre ha sido tema central de mi trabajo, el intercambio metamorfico que experimenta con el agua ha sido lo que me ha movido en los últimos siete u ocho años de quehacer pictórico. Aunque la resolución de la gran parte de la obra iba determinada en la pintura exclusivamente, el medio en el que ésta se movía siempre incluía otros materiales de los que me rodeo en el estudio, telas, maderas, gomaespuma, cartones.......una gran colección de útiles de labranza de hierro con mas de doscientos años y de maderas rescatadas a las mareas, bellísimas todas, de las que me impregno en el proceso de creación. Este posicionamiento cercano al póvera no lo es en esencia ya que no va sólo mi interés hacia el material humilde sino hacia el viejo y usado, gastado, el que está casi a punto de dejar de existir, por lo menos a nuestros sentidos. EN este sentido el derribo, el solar, es la casa que casi va a dejar de serlo. Seguramente en unas semanas o meses construyan otro edificio en su lugar y su estar pase a ser realmente historia, de la cierta, de la irreversible, de la que si no quedan documentos su estancia en nuestra vida pasará a formar parte de la memoria de los que convivieron con ella, en el caso de mi ciudad somos prácticamente dos y tres generaciones las que hemos estado y seguimos estándo conviviendo con estas grandes cascaras donde nos refugiamos, donde vivimos.

SOLARES. Una última revisión al edificio

¿Porqué valoramos lo antiguo y no lo viejo? Podrían ser muchas las tendencias del discurso que derivara de esto, en múltiples direcciones, estudios históricos, artísticos, de patrimonio, urbanísticos, psicológicos y de hecho en todas ellas pulsaré alguna tecla que registre el hecho en sí, LA MATERIA Y EL TIEMPO.

Mi formación como pintor me acercó al tema mediante la fascinación por las paredes desgastadas de las casas viejas y la superposición de capas de colores que el tiempo va descubriendo poco a poco. Son aspectos interesantes también los rastros que la vida del muro va exhibiendo a lo largo de su existencia, rastros de firmas, golpes, deseos escritos, insultos públicos, reivindicaciones políticas, carteles una y otra vez pegados y arrancados...Todo lo que muestra el exterior de la casa es valedor de ser espejo de su existencia.

El sonido del trueno

Excesiva y malograda película de ciencia ficción.
Lo peor y, bajo mi punto de vista, error de descerebrado, construir un largometraje completamente sobre los efectos especiales y que éstos sean de credibilidad cero. Las discrepancias de luz, brillo.. entre el fondo informatizado y los actores son de una desmesura que rayan la calidad de los sketchs de los morancos.
Los guionistas han echado mano de todo lo que se les ha ocurrido y lo han metido a palanca. Llega un momento en que la rueda de acontecimientos se desata y aquello no hay por dónde cogerlo.

Recomendada para pasar el rato con amigos.

¿FELIZ? NAVIDAD

La verdad es que yo no sé ná, no lo entiendo. A todos a quien pregunto me dicen lo mismo, Uf la navidad....estoy deseando que sea el día siete y que todo acabe de una vez. Que si es triste, que si todo se ha convertido en puro consumismo, que el recuerdo de los que faltan las hace amargas y depresivas etc...
Lo cierto es que parece que a nadie, excepto a los niños que aún esperan a su majestades, les gustan estas fiestas.
Para más desaliento de los navideños cristianos parece que Jesús no nació el 25 de Diciembre, sino que esta fecha fué adoptada, por los antiguos cristianos, aprovechando celebraciones dedicadas a dioses solares de la época en esos días del calendario, con lo que resulta que en el día más importante de estas fiestas se celebra un hecho que no ocurrió ese día, ni mucho menos.
Por si fuera poco, la invasión de costumbres extranjeras está convirtiendo la navidad en una mezcla brutal de espónsores mediáticos que, sin escrúpulos, manejan conceptos e imágenes desalojándo cualquier atisbo de autenticidad que pudiera quedar en el espíritu de estas celebraciones.
Por mi parte yo no sé ná, pero algo que sí sé es que siento algo especial en estos días, tengo claro que el entorno lo propicia, pero quiero pensar también que aún consigo percibir algo de lo mágico de estas fiestas y que estoy dispuesto a traspasar estas vivencias a mi hijo pequeño, como lo hicieron conmigo mis padres, tías y abuelos, cada uno a su manera, pero eso sí, con mi portalito de Belén como Dios manda y los regalos los seguirán trayendo los Reyes Magos de Oriente.
Salud para todos en el 2006.

Manifiesto del Blog

Mirando al suelo, y fumándose el cigarro como si tuviera que rular al siguiente de inmediato, decía como si tal cosa, y ante todo tipo de preguntas que requirieran de él el mas mínimo compromiso, YO NO SÉ NÁ. Y se que daba como si tal cosa el nota.
Imagináos que en la cola del autobús se acercaba alguien pidiendo y el colega le decía al tal que no sabía ná, que eso es lo que hay. Yo No Sé Ná, compadre.
Como si lo estuviera viendo ahora mismo, y eso que ha ce más de tres años que no me lo hecho a la cara, cuando recien estrenada la ley Corcuera, una noche de viernes del demonio, en una casapuerta que encontramos abierta nos sorprendió una terna de nacionales, requiriendonos lo Deneíses e interesándose por las pequeñas antorchitas que portábamos tres de nosotros y echaban un pestazo que no era normal. Nuestra juventud y las noticias que conocíamos de los métodos legales que la nueva ley otorgaba a nuestros cuerpos de seguridad del Estado, nos hizo saltar de la mas absoluta calmachicha al temporal mas brutal que podíamos asumir.
La reacción general fué de sumisión ante el mando, hasta que el interrogatorio improvisado llegó al colega y éste largó el yonosená. En cuanto lo dijo, y todos nos lo temíamos, se hizo un silencio que lastimaba los sentidos. El policía creo que flipó más que nosotros porque tardó en reaccionar el tiempo de que a mi colega ya le hubiera dado tiempo de repetir el yonosená por lo menos dos o tres veces más. Ëste es alto y distinguido, aunque muy dejado, e igual que miraba al suelo te miraba a los ojos tan de frente y de seguido, que hasta a los conocidos nos desarmaba con sus plantes, que personaje.
Abusando de su confianza, he asumido su postura y aquí me planto para contaros los yonosenás que todos los días me encuentro y a los que irremediablemente seguiré contestando YONOSENÁ.